



La forma más intensiva de bucear: vive a bordo de un liveaboard, duerme sobre el arrecife y haz 3–4 inmersiones al día en los puntos más remotos del planeta. Una experiencia a medida que diseñamos según el destino, la ruta y tus fechas.
La vida a bordo —o liveaboard— es la forma más intensiva de bucear: un barco en el que vives varios días, con el arrecife literalmente bajo la quilla. Te permite hacer 3–4 inmersiones diarias, incluidas nocturnas, y llegar a los puntos más remotos del planeta, esos que ningún barco de día alcanza.
Diseñamos tu crucero de buceo a medida según el destino, la ruta y tus fechas: desde los pecios y tiburones del Mar Rojo hasta los atolones de Maldivas, los arrecifes de Komodo y Raja Ampat, las Similan tailandesas o la mítica Revillagigedo. Camarote, pensión completa e inmersiones, todo a bordo; tú solo te preocupas de bucear.
3–4 al día, incluidas nocturnas: hasta 25 inmersiones en una sola semana.
Accede a arrecifes, pináculos y pecios imposibles de alcanzar desde tierra.
El barco fondea en el propio spot: te lanzas al agua nada más desayunar.
Camarote, pensión completa, tanques, plomos y guía, todo a bordo.
Convives con otros buceadores apasionados durante toda la travesía.
Estación de carga, espacio para el equipo y tiempo de sobra entre inmersiones.
Dinos destino y fechas y te proponemos el mejor barco y la ruta ideal, con presupuesto cerrado en menos de 24 h.